TODO TIENE UN FINAL… (segunda parte)

No es fácil estar inventando constantemente. Pero si no fuera fácil, la mitad de las cosas de este mundo que nos rodean no tendrían ni la mitad de sentido. No te esforzarías ni siquiera, es más, te aburrirías si no se te complicaran de vez en cuando.

Te prometí el final de una historia y allá va…

Solo te pido dos cosas:

1. Dame un minuto y medio de tu tiempo.

2. Disfruta de lo que te cuento.

Te dejo por aquí la primera parte por si quieres echarle un vistazo antes de adentrarte en el final de este capítulo…

Aunque te prometo que en ningún momento te habrás perdido.

https://sandraruiz.blog/2019/07/15/un-lunes-cualquiera/

“Llevo tres días desconectada del mundo exterior, tres días sin dar señales de vida…

Voy al trabajo porque no me queda más remedio, pero cuando término mi jornada laboral me vengo directa a casa. Lo único que me apetece es encerrarme en estas cuatro paredes y hartarme de chocolate y helado gigante.

Después del encuentro que tuve el lunes con Víctor, (mi compañero de curro) en la sala del café no hago otra cosa que intentar evitarlo a toda costa.

Sí, ese que me dejó plantada un domingo por la tarde y luego ni siquiera se dignó a excusarse. Por lo que se ve… no soy merecedora de sus excusas.

Con el paso de los días la tristeza se ha ido convirtiendo en rabia y luego ha pasado a desear convertirme en invisible para que por lo menos me dejen tranquila.

Porque mis amigas no son capaces de dejarme ni diez minutos en paz. Me han petado el móvil a wasap y de vídeos de risa ” supuestamente para alegrar mis ánimos”

¡Así son ellas! Las quiero… pero no tiene remedio.

Este es el cuarto día que tengo que estar en guardia para esquivar a “Don perfecto”. Pasando el día de hoy y el de mañana viernes podré entonces respirar al menos tranquila.

Paso de cruzarme con esa cara bonita para luego hacer como si nada. ¡No puede haber nada más humillante que eso!

Eso fue lo que hizo exactamente el lunes cuando nos encontramos en la hora del café. Me saludó como si nada. Y yo me quedé prácticamente sin habla y si me hubiese visto la cara en el espejo podría decir que estaría tan blanca como la pared.

Esa tarde también lloré por la impotencia y lo humillada que me sentía. Ni siquiera me salieron las palabras del cuerpo para preguntarle por qué no se presentó. O simplemente reprocharle que podía haber avisado… Pero no, mi respuesta fue la de quedarme muda.

Ahora lo único que tengo ganas es de pegarle una patada en los huevos para así hacerle ver que soy alguien en este mundo.

En fin, la una y media de la tarde y ahora es cuando salgo a por un café… La verdad que desde que salgo a esta hora no hay que esperar, ni hacer cola para la maquina expendedora y tengo sitio para sentarme aunque sea solo tres minutos y medio.

-¿Te importa que me prepare uno yo también?

No puede ser… ¡esa voz, no!

Al girarme ahí lo veo plantado con su sonrisa de medio lado y su pelo… ¡Madre mía que pelo! No hay palabras para describir esa cara…

No le contesto directamente… ¡paso!

Total… ¿Para qué? Ya no puedo caer más bajo.

Cojo mi café hirviendo, le pongo las dos pastillas de sacarina y paso por su lado sin ni siquiera mirarlo y me doy cuenta que ahora ha sido a él a quien se le ha quedado esa cara de gilipollas.

-¡Silvia! -Me llama…

Me giro para mirarlo, pero no contesto. Solo espero a ver que es lo que quiere.

-¿Tienes esta tarde libre?

-¿Para…? -le pregunto con total desinterés.

Creeme, hasta yo me sorprendo de mí misma.

-Porque tú y yo creo que tenemos algo pendiente… -Y cuando termina esa estúpida frase una sonrisa (que antes me parecía irresistible y ahora ya no) aparece en su bonita cara.

-Gracias, pero tengo cosas mejores que hacer.

Y sin más me giro sobre mis talones y me dirijo a mi mesa sin ningún tipo de temblor.

Cuando me siento, pienso en lo que acaba de pasar… y reacciono a los cinco minutos de estar sentada.

Y… lo que acaba de pasar es que yo desde un principio estaba equivocada. Pensaba que era amor lo que veía en Víctor y ahora me doy cuenta que lo único que tenía era un poco de obsesión, por llamarlo de alguna manera.

Esa clase de tíos, ahora que lo pienso, nunca han pegado conmigo. Yo soy más sencilla, más simple. Tan simple como que prefiero mil veces que me hagan sonreír y no que se miren su bonito pelo a través del reflejo de mis gafas de sol.

En fin, Silvia, no puedo estar más orgullosa de ti. Me digo a mí misma.

Con una vez humillada es más que suficiente, una segunda vez ya sobraría.

Después de tomarme el café, que por cierto ya esta frío, pero del cual me ha sabido a gloria…

Saco mi móvil y escribo en el grupo de “las petardas”:

“¡¿Quién se apunta a una rica cervezaaaaaa?!”

3 comentarios en “TODO TIENE UN FINAL… (segunda parte)

  1. Capullo, no me pareció tan difícil, es el tipo de historias que viven o sueñan casi todas las adolescentes e incluso a veces se da en mujeres inteligentes.
    Pero por suerte todo esto pasa cuando llegan a los 40s y alcanzan todo su potencial ya como mujeres mujeres.
    Leí además lo que escribiste sobre los blogs.
    No me explicaba porque sos tan complicada para explicar cosas simples, después reflexioné y encontré la respuesta, porque es una mujer o casi una mujer camino a ser mujer mujer.
    Te desafío a que intentés hacer algo un poco más difícil, es lo que yo hago, colocá primero el título del tema sin analizarlo antes y comenzá desarrollarlo con las cosas que se te van ocurriendo.
    Te aviso que te vas a sorprender por el resultado, sobre tus hombros tenés la máquina más poderosa del universo y su uso es gratis. Exigile y te responderá.
    El método de poner el título primero es el que yo utilizo, pero no por hacérmelo más difícil sino porque si no lo hago así no puedo comenzar a escribir.
    Como ves cada uno tiene su tara.
    Si cuando vos querés escribir algo lo pensas antes, siempre vas a quedarte en lo trillado y dentro de tu zona de confort, exigite y conocerás a una Sandra que no conocías.
    ¨rubenardosain.wordpress.com¨

    Me gusta

    1. Muchísimas gracias por tus consejos. Los tendré en cuenta y prometo hacer algo más difícil. Pero esto son historias que me redacto sobre la marcha, que me salen desde dentro en el momento que me pongo a escribir.
      De nuevo gracias por tus comentarios.
      Saludos.

      Me gusta

      1. Capullo, no estoy tan engrupido como para darte consejos, solo tomalo como sugerencias en una charla amable.

        Es que me caíste simpática.

        Que descanses.

        Rubén

        Le gusta a 1 persona

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto:
search previous next tag category expand menu location phone mail time cart zoom edit close